Clima

En Arribes, como es evidente, se distinguen dos zonas climáticas diferentes, una ubicada en la parte alta (700 m.s.n.m.) y otra en la parte baja, es decir a orillas del Duero (200 m.s.n.m.). Empezaremos estudiando las características climáticas de esta última.

La peculiaridades topográficas y altimétricas de los Arribes convierten a esta zona en un espacio singular dentro de Castilla y León. Su caracterización climática, según Thornthwaite, le configuran como perteneciente al tipo semiárido en el sur y al subárido en el norte.

Dos observatorios termopluviómetros proporcionan los datos: el Salto de Aldeadávila y el Salto de Saucelle, a una altitud de 220 y 116 m.s.n.m (metros sobre el nivel del mar )respectivamente.

El rasgo más sobresaliente de los elementos del clima está determinado por las temperaturas. Con una media de 17,1 ºC, el observatorio del Salto de Saucelle se erige como el que presenta un valor más elevado de los existentes en la región. Por su parte, el observatorio del Salto de Aldeadávila alcanza los 15,5 ºC. Estas diferencias de temperatura permiten establecer dos sectores, apreciándose un incremento de la temperatura media anual de aproximadamente 2 ºC en favor del meridional, hecho que se produce sistemáticamente en todas las épocas del año.

En efecto, siendo el mes de enero el mes más frío, la temperatura media de Salto de Adeadávila es de 6,7 ºC, frente a los 8 ºC de Salto de Saucelle. Junto a esto, las temperaturas medias de los meses estivales superan los 25ºC, llegándose en el caso de Saucelle hasta los 27,2 ºC en Julio.

El número de días del año en que las temperaturas mínimas descienden de 0ºC es inferior a 30. Por ello, la probabilidad de producirse heladas se limita a los periodos invernales más fríos, alcanzando únicamente hasta la segunda semana del mes de marzo en Saucelle y hasta finales del mismo mes en Aldeadávila.

La temperatura máxima absoluta registrada es de 46ºC en Saucelle, siendo por contra la temperatura mínima absoluta de -9,4 ºC en Aldeadávila.

CascadaLas precipitaciones anuales varían entre el sector sur y norte, oscilando entre los 525,9 mm anuales de Saucelle y los 676,7 mm de Aldeadávila. Los máximos mensuales se producen en los meses de febrero y noviembre. En el período estival el volumen de precipitaciones es muy reducido, registrándose en los meses de julio y agosto menos de 15 mm en ambos observatorios. Unido a las elevadas temperaturas, la escasez de precipitaciones da origen a un período de aridez que llega a ser de cinco meses en el área más occidental y de cuatro en el resto.

La evaporación potencial, según Thornthwaite, alcanza los 837 mm en Aldeadávila y llega hasta los 914 mm en Saucelle, poniendo de manifiesto un déficit hídrico muy acusado.

Todas estas características hacen que se den cultivos mediterráneos, tales como vid, olivo, almendro y otros frutales, y que se adelanten algo las cosechas respecto de otras zonas. En la zona alta de los Arribes, los inviernos son más largos y más duros, con heladas abundantes que suelen ser bastante tardías y dañinas. Los veranos son más cortos y con temperaturas inferiores a las de las zonas bajas.