Folclore sayagués

Guiasayago.com. Trajes regionales FolcloreEl charro y la jota
Bailes a lo bajo: La jota
Coreografía de la jota
Baile a lo alto: El charro
El charro en Sayago
Tonada de boda
Paseo salteado
El baile de la bandera
El baile del ramo
Foto: Montse, Liliana, Juan C.,Tatiana, Jorge y Rocío.

 

Los orígenes

Los orígenes de nuestro folklore duermen en la lejanía de tiempos remotos. Allá entre los dioses de piedra que habitaron nuestros caminos. En los seranos de las noches de muchos inviernos. En la limpia, el muelo,  la matanza, o la sementera. En románticas pasiones  pastoriles en los montes y los tesos. En los días de boda. En los devotos ofertorios en la vieja ermita. En los; miedos a la noche; con sus mágicas y difusas formas. En el teatro y la loa nacida en el pueblo, del pueblo, y de su vivir cotidiano…

Hoy, gracias al empeño impagable de quienes trabajan ilusionados en su recuperación y a los grupos de jóvenes que dedican muchas de sus horas a mantenerlo vivo, podemos aún deleitar nuestras miradas con la belleza de sus atuendos, y sentir en nuestros corazones la música de sus ancestrales y enigmáticos misterios.

El charro y la jota en Sayago

Para hacernos una idea de lo que son los bailes sayagueses vamos a ver cómo ha ido evolucionando el baile en Castilla y León para poco a poco irnos centrando en cómo ha evolucionado en nuestra comarca.

El baile popular es omnipresente en toda la zona noroccidental de la Península Ibérica y por tanto también en la región castellano-leonesa en la que nos encontramos: los bailes llamados a lo bajo en ritmo ternario y los bailes a lo alto en ritmo binario. Unos y otros son conocidos con diferentes nombres, debidos unas veces a los gestos o figuras de los danzantes en su realización coreográfica, otras a palabras o expresiones del texto cantado, sobre todo de los estribillos, y otras por alusión a los instrumentos populares con que se acompañan quienes los cantan. Pero tanto en el grupo de los bailes en ritmo ternario como en los de ritmo binario rápido encontramos unas características musicales reducibles a tipos generales en los que se observa gran similitud.

En la comunidad castellano-leonesa, así como en todo el territorio nacional, existen gran variedad de danzas populares. Así mismo, estas danzas tienen diferentes nombres, según en qué lugar geográfico se bailen.

La estampa del baile folklórico o etnográfico empieza a decaer a principios del siglo XX con la llegada hasta nuestras tierras de modas foráneas del “baile agarrao”, tales como valses, mazurkas, pasodobles, habaneras, etc.. Debido a la falta de protección de las costumbres y tradiciones populares y a la enorme despoblación de las tierras de la Meseta Norte, el baile tradicional fue desapareciendo. En los cancioneros de algunos folkloristas encontramos descripciones costumbrísticas y en algún caso coreográficas que nos hacen imaginar el baile tradicional en toda su pureza hasta más o menos mediado este siglo. Hasta esta decadencia, el baile constituía la diversión y el regocijo Guiasayago.com. Bailes regionales predilectos de la sencilla gente de pueblo.

Como dice el profesor García Matos, a la tarde y en la plaza, toda la mocedad ataviados con brillante vestimenta llenan el espacio de alegre colorido e impresionan la vista con su belleza deslumbradora. Unas mozas animosas y danzarinas entonan los jubilosos cantos a compás del rítmico sonido de las panderetas. Se ha organizado el baile. Despliégase en movimientos y actitudes graciosamente serenos y reposados. Más que una inocente diversión nos parece ver en él simbolizados de manera sintética los sentimientos más hondos y las emociones más puras del alma popular. Es siempre sobrio y sin arrebatos; alegremente serio, como neta expresión del sano concepto que de todas las cosas y aun de la vida misma posee el humilde y sencillo, pero inteligente pueblo.
Allí lucen su denosura y recato, su ingenua gracia y su garrida gentileza, las castas aldeanas de pulidas y sonrosadas mejillas. Allí sobresale la mesurada arrogancia, el empaque viril y noble de los morenos mozos enamorados… completando el sugestionador escenario que la plaza ofrece, en las esquinas, y formando corrillos, vense a comadres y abuelas en feliz chismorreo de sus cosinas, y a la puerta de la taberna hay un grupo de galanos viejos que dicen ocurrencias pícaras y rememoran los dichosos días pasados de su mocedad.

Descripciones similares encontramos en las obras de los demás folkloristas. Los bailes y las danzas se presentan en todos los textos descriptivos como actividades especialmente típicas y características de la vida popular de nuestros pueblos, como ingenua diversión espontánea en la que se observa como bien dice Miguel Manzano; “un perfecto equilibrio del hombre con el entorno social en que vive, una armonía poco menos que inalterable entre las generaciones, los sexos y las clases sociales, que convierte la existencia rural, campestre, en algo bucólico e idílico. Pero si reflexionamos detenidamente acerca de estas consideraciones -sigue diciendo Miguel Manzano- hay algunos aspectos que no aparecen demasiado claros. Falta por ver si los protagonistas de esa vida y de esas actividades lúdicas piensan de ellas lo mismo que estos cronistas que las ven desde fuera y que las consideran, quizá desde una perspectiva puramente estética, en lo que tienen de espectáculo. Quedan también sin aclarar los aspectos del baile y de la danza desde el punto de vista de su significado y de su contenido expresivo, que va muy lejos de la simple diversión, o de la belleza plástica y musical”.

En el lenguaje común del pueblo, en estudios de antropología y en las recopilaciones de música tradicional se habla indistintamente de bailes y danzas como si fueran una misma cosa. Pero conviene advertir que mientras el baile es una expresión espontánea para el divertimento rural, la danza exige una preparación especial y está ligada a lo ritual, a las fiestas y conmemoraciones que cíclicamente se repiten a lo largo del año natural y litúrgico. Los bailes a lo bajo y a lo alto son para la diversión, aunque en algún caso pueden cambiar su significado y convertirse en danzar rituales si son ejecutados en el ámbito de alguna festividad religiosa.

Bailes a lo bajo o bailes en ritmo ternario: La jota

El nombre de jota es el más común para designar en la zona noroccidental de la Península al baile en ritmo ternario de agrupación binaria generalmente cantado con acompañamiento de pandereta, pandero y a veces castañuelas y otros instrumentos idiófonos. La jota es el baile más difundido en la tradición popular de nuestras tierras. Sólo en los cancioneros de Castilla y León aparecen transcritas más de 600 tonadas.
Del análisis musical del repertorio de jotas recopilado y publicado se pueden sacar las siguientes conclusiones:

1. La jota no es propia solamente de una región determinada que después han tomado otras. Se canta y se baila en toda la península ibérica, Portugal incluido.

2. Aun conociéndose el canto y el baile de la jota con múltiples denominaciones, del análisis musical se deducen unas características que permitan aclarar que se trata del mismo género.

3. La forma más simple, y probablemente originaria, se reduce a un texto de cuarteta octosilábica cantado de forma silábica que adopta el ritmo ternario de agrupación binaria en aire rápido: 6/8, noventa corcheas aproximadamente aunque en algunos casos se muestra más reposado, sobre todo en coreografías austeras y graves. Esta estructura simple se ha ido desarrollando por repetición de uno o varios versos de la cuarteta, por inclusión de alguna muletilla, por inclusión de un estribillo corto o incluso de forma simétrica a la estrofa, etc. Existen también jotas con texto de cuarteta de seguidillas y con múltiples plantillas rítmicas, entre la que llaman la atención la de fandango y petenera.

4. La música de la jota o baile en ritmo ternario tiene las mismas características que el resto del repertorio tradicional de cada lugar en cuanto a modalidad, tonalidad, cadencias, aire, acompañamiento rítmico, estructuras de desarrollo melódico, etc. Estas características musicales que a menudo son arcaizantes, ofrecen múltiples variantes en cada zona o lugar a pesar de una cierta unidad básica. Lo mismo sucede con la coreografía.

5. Si se analizan musicalmente un buen número de tonadas que en las recopilaciones no son clasificadas como jotas, se puede concluir que lo son.

6. La mayoría de las melodías instrumentales de jota derivan claramente de las vocales. Algunas melodías instrumentales son más bien tardías, caramente tonales.

Coreografía de la jota

En cuanto a la coreografía, su movimiento tranquilo y sin exageración, se confía a los brazos, piernas y pies. La jota “consiste en moverse lentamente y a rigor de compás haciendo en los tiempos fuertes a manera de un ligerísimo descanso con el cuerpo…. Los bailadores en los estribillos suelen hacer movimientos mucho más animados”. La coreografía es diversa dentro de una realización básica semejante en los ademanes. Es interesante mencionar los nombres con los que se conoce la jota o baile en ritmo ternario en la provincia de Zamora.

· Jota.
· Jota corrida.
· Fandango.
· El menudillo (baile jotesco para gaita de fuelle distinto del aragonés. Es propio del Occidente de Zamora).
· La chacona.
· Jota punteada.
· Jota de los Lagos.

Además del tradicional nombre de Jota, en la comarca de Sayago es conocida como Fandango.

Baile de lo alto o bailes en ritmo binario: Baile charro

Después de la jota sigue en importancia en tierras noroccidentales el baile en ritmo binario de aire movido (de 120 a 176 corcheas) que también recibe múltiples denominaciones y se baila con diferentes coreografías. Al igual que en la jota, sólo un análisis musical detenido permite observar la semejanza básica de unas tonadas de baile que son conocidas con gran variedad de nombres. El baile binario es de técnica coreográfica brincada. Dice Córdova y Oña que “los movimientos son parsimoniosos y secundarios con los brazos y el cuerpo, pero vivos en lo que hace a los pies”. Y Olmeda afirma que los bailadores “menean los pies a compás con mucha rapidez, algunas veces vertiginosamente”, que “la hembra ha de tener siempre, durante el baile, la vista al suelo” y que “el estribillo lo tocan con más animación”. En cualquier caso es un baile alegre en el que los textos son con frecuencia humorísticos y picantes y la coreografía insinuante a pesar de su aparente hieratismo. Su música se manifiesta muy a menudo con rasgos arcaicos, abundando los sistemas melódicos modales, sobre todo el modo de Mi, cromatizado de ámbito estrecho.

En la provincia de Zamora este tipo de danza tiene diferentes nombres, según a qué comarca nos estemos refiriendo.
· Baile llano.
· Baile al modo llano o a lo
llano.
· Charro.
· Baile de p´aca y p´allá.
· Baile de p´alante y p´atrás.
· Baile de p´atrás y p´alante.
· Encruciado.
· Brincao.
· El Valentín (alusión en estribillo).
· Purrusalda (alusión en la estrofa).
· Baile de las culadas.
· Baile corrido (en la zona de Sanabria. Alude a la forma de desplazarse los bailadores)
· El baile (simplemente)
· La habas.
· Las avellanas (alusión en el estrofa9.
· Pandeirada por muñeira.

En algunas zonas de Zamora la jota se baila con mucha animación, sobre todo en el estribillo, con pasos que se acercan al salto, mientras que el baile binario es el llano, con estilo asentado.
En la comarca de Sayago este nombre se conoce como baile charro.

El baile charro es un baile con ritmos de acentuación a contratiempo. En las tierras de Zamora y Salamanca rayanas con Portugal (Aliste, Sayago, Arribes del Duero y el Rebollar) aparece un tipo de baile denominado charro (no confundir con la charrada), ajechao y baile llano, según los lugares, que presenta una fórmula rítmica originalísima. Siendo un ritmo binario de agrupación cuaternaria, cuya acentuación a contratiempo que es, precisamente, su característica diferenciadora.

La originalidad de este ritmo, junto con el de la charrada y algunos otros, mereció la atención y el estudio del profesor García Matos, que dedicó a este tema dos artículos muy interesantes.

El baile charro en la comarca de Sayago

Los instrumentos utilizados en la comarca sayaguesa son la flauta, el tamboril y los pitos charros (castañuelas). Este es un baile de lucimiento, reservado única y exclusivamente a los mejores bailadores del pueblo. Se bailaba en fiestas patronales, religiosas o celebraciones tales como bodas o bautizos. Cuatro pasos principales caracterizan la danza, pudiendo ser variadoGuiasayago.com. Bailes regionales alguno de ellos conforme figura la habilidad del bailador. El cuarto y último paso denominado “la zapateada” adquiere más popularidad que el resto, pues es donde el danzante demuestra su habilidad ante la gente del pueblo.

En cuanto a la distribución y colocación de los danzantes, estos se situaban con toda libertad sin seguir ningún tipo de criterio. Los pasos utilizados en “el Rosca”, danza realizada por los recién casados entorno a una mesa con un mantel de cuatro puntas sobre el que se colocaba un bollo Maimón, consistiendo el baile en realizar una estrofa de charro por cada punta del mantel, tapando el bollo conforme se iba avanzando, y posteriormente destapando éste. Durante la danza los novios tenían que evitar que los mozos, amigos del novio, le quitasen el bollo.

Tonada de boda (Peñausende de Sayago)

Esta si que es novia
Y no la pasada,
Esta si que es novia
Que lleva la gala.

Esta si que es novia
Y no la de ayer,
Esta si que es novia
Que lleva el clavel.

Además de estos bailes representativos en la comarca de Sayago podemos encontrar en ella otros, que aunque menos señalados no por ello carecen de importancia ; unos arraigados desde tiempos remotos en toda la comarca y otros característicos en determinadas zonas de esta.
Vamos a conocer más a fondo algunos de estos.

El baile del paseo salteado

Nadie parece conocer la esencia real de este baile, aunque por documentos hallados y consultas a esas fuentes de información tan fiables y de las que tantas veces echamos mano los folkloristas como son nuestros mayores, puede tratarse de la tradicional jota o de algún precursor de esta. Toda la información relaciona este baile con ritos bastante profundizados en la comarca de Sayago como la noche de san Juan y algunas próximas al solsticio de invierno; con lo que deducimos que no se trata de un baile de mera diversión, sino de un rito arraigado al pueblo como lo podía estar el charro anteriormente citado, que fue lentamente decayendo hasta llegar a formar parte de motivos de divertimento.

Encontramos también información de este peculiar baile en archivos de otras comarcas zamoranas, algunos como el de Bercianos de Aliste, encontrado casualmente por el historiador sayagués Ramón M. Carnero y citado en su libro “El baile de la bandera”, el cual dice textualmente: “Siendo sumamente perniciosos, provocativos y en ocasión a mu (muchos) escandalosos los bailes que se executan en el distrito de esta avadía llamados Paseo san Juanada y Salteado a que concurren hombres y mujeres de noche con pretexto del ttpo (tiempo) de Navidad, de Santos Reies, de Antruejos y de los santos patronos de los lugares…(quedan prohibidos).”

Cuando el texto se refiere a “avadía” lo hace a las tierras de Alba y Aliste y estos marcaban una serie de prohibiciones por las perniciosas costumbres de realizar estos bailes que para ellos era signo de provocación ante el pueblo llano que acudía a verlos. Fueron comprobados también el resto de los archivos diocesanos de los demás pueblos de la citada “avadía” y todos coincidían en las prohibiciones de este baile y en el contenido indecente de sus movimientos .No sólo queda prohibido este en Alba y Aliste sino también en lugares como la Hiniesta, Castronuevo, Algodre y Coreses…, donde se han encontrado documentos diocesanos que tachan también este baile por sus escandalosos movimientos de mujeres y hombres.

La verdad es que estos son los únicos datos que tenemos de este baile, se puede tratar de un antecesor de la jota, en la que se han suavizado los movimientos a tenor de las críticas sufridas por la iglesia del tiempo, remodelándose por los aldeanos hasta que fuera aceptada por esta. También encontramos parecidos con el bricao ya que este lleva varios pasos del anterior, típico de Sanabria, la Carballeda …

Podemos concluir con una posiblemente certera suposición personal, ayudada claro está por la anterior información, en que dadas las raices tan hondas de este baile, que hasta pueden llegar de épocas romanas, cuando hombres y mujeres danzaban en fiestas y banquetes, que más tarde fueron censurados por los cristianos en su incursión hispánica, coincidentes estos con las prohibiciones escritas en los archivos diocesanos de épocas más cercanas a nuestros días. Puede ser, el Paseo Salteado o Saltado, sería la verdadera raíz de la jota , el brincao ,y otros tantos bailes de nuestro rico folklore . Sin preocupaciones lógicamente en este caso de tipo pernicioso ni burlesco.

El baile de la Bandera

Este baile ritual se atribuye a la fiesta de S.Roque , el cual es conservado actualmente en las localidades sayaguesas de Muga y Almeida celebrándose los días del santo con el que se identifica (15 y 16 de Agosto). Esta forma parte del folklore profano – religioso, ya que mezcla un ritual del Guiasayago.com. Baile de la Banderapueblo llano con connotaciones religiosas. Este baile se relaciona con el agradecimiento al santo venerado por alguna pasada época de hambres, pestes, u otros males en las poblaciones ancestrales, agradecidos por esto se realizaban bailes en su día, como el baile de la bandera. El baile de la bandera puede estar vinculado a algún elemento militar, posiblemente lo relacionemos con la lucha entre moros y cristianos; excepto en Muga que no se han encontrado documentación sobre la presencia militar, cosa que sí se ve en Almeida, donde diferentes personajes ocupan cargos militares expresados con diferentes bandas colocadas sobre su pecho, los cuales acompañan al abanderado, denominados puestos.

La bandera

La bandera está confeccionada con trozos de tafetán (seda), y presenta una gran variedad de colores y de figuras geométricas tanto en Almeida como en Muga, en Almeida no se utiliza la bandera original, debido a su peso y altura, por lo tanto si vais os encontrareis una bandera más llana que la auténtica. En Muga sí se utiliza la original durante el espectáculo.

El baile

El baile de la bandera es un baile que realiza un solo individuo, aunque en Muga y Almeida se tiene constancia de en ocasiones hasta tres personas han consumado este baile en conjunción. Los movimientos se realizan con el asta; este consta de tres fases, en las que se hace girar alrededor de la cintura con el palo siempre paralelo al suelo, cambiando a veces de sentido el giro del asta. Posteriormente, tras el cambio de sonido de la flauta y tamboril que acompañan al abanderado, se pasa la bandera varias veces por debajo de cada pierna. La segunda fase se realiza con la rodilla en tierra, primero la derecha y luego la izquierda, pasando la bandera por debajo de cada pierna varias veces, cuando el son acompañante lo indique, como anteriormente. La tercera y última fase se consuma sentado en el suelo, sin dejar de girar la bandera alrededor de la cintura, y pasando nuevamente la bandera por debajo de cada pierna, cuando por última vez lo ordene la música del baile. Para finalizar el abanderado se levanta , terminando la música con un floreo de flauta y un repique de tamboril, dando paso a otro valiente abanderado. En Almeida después del abanderado puede bailar cualquier persona delate de S. Roque o de los militares; mientras que en Muga al realizarse este baile la víspera de S. Roque los abanderados bailan delante de los mayordomos, que habrán llevado la bandera a la plaza mayor ;y de las autoridades del pueblo. Por supuesto tanto en Muga como en Almeida todo el pueblo acude a ver el baile ritual.

Encontramos otros bailes de bandera similares a los de Muga y Almeida en Algodre, Coreses, La Hiniesta, tierras de Valencia, Cordoba y Toledo. Anteriormente en la mayor parte de los pueblos de Sayago se realizaba este baile, pero como muchos otros se ha perdido ya.

El baile del ramo

El día del ofertorio, en épocas de septiembre, Guiasayago.com. Baile del Ramose realizaba en la inmensa mayoría de los pueblos sayagueses el baile del Ramo, aunque actualmente sólo se realiza en determinadas localidades de esta comarca como Muga, Almeida, Bermillo… Al baile lo precede un rosario dentro de la iglesia parroquial, y posteriormente tras un ofrecimiento del pueblo a la virgen, un grupo de bailadores, normalmente de la localidad, bailan el Ramo.

El baile consta de una serie de pasos de mudanza muy simples, marcados por un tamborilero, y posteriormente le sigue un estribillo, en el que los bailadores se entrecruzan entre si, volviendo a pasar a la mudanza primera.

Toda la comitiva de bailadores sigue al ramo,(hecho con lana, roscones,manzanas y pimientos), y a un par de hochavas cargadas de cereal y con una vela clavada encima. Todos estos presentes son signo de ofrecimiento de los mayordomos a la virgen.

:: ver también: Luis A. Pedraza

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